jueves, 30 de julio de 2020
martes, 5 de agosto de 2014
El período tan "especial" del embarazo (llevado por una realista pesimista como yo)
Tengo 35 años
y estoy embarazada por primera y, espero, única vez en mi vida. Aunque usted no
lo crea no estoy embarazada para demostrarle a nadie lo "mujer" que
soy. Respeto tanto a las mujeres que se niegan a cumplir con este mandato
social, como a las que deciden ser madres, en cambio, respeto menos a las que
no lo piensan y simplemente se embarazan como si se tratara de comer helado, es
decir, como si fuera un acto sin menores consecuencias que aumentar unos
kilillos, sin embargo, no soy quién para juzgar a nadie y eso lo tengo muy
claro.
Respecto al
embarazo debo decir que lejos de esa idealización con que muchas mujeres asumen
este período, yo debo admitir que no ha sido fácil. No ha sido fácil por muchas
razones: implicó un cambio en mi vida y en todas sus dimensiones: emocional, física,
profesional, social y familiar.
Lo emocional,
¡vaya!, estoy sumamente sensible y me
siento a veces muy feliz, pero a veces, profundamente triste y preocupada y sola
y abandonada, es una mezcla de emociones, por un lado la ansiedad de que todo esté
bien con la niña, por otro el temor de que algo salga mal. Por un lado la expectativa
de que será una niña que pueda alcanzar su independencia, por otro el temor de
que sea una niña con alguna condición que se lo impida. Por un lado el sentirme
chineada y protegida por mi pareja, amigos y familia, por otro sentir que me
abandonan y que no les importo al menor “descuido”, en fin, no es como suelo
ser, pero es lo que estoy sintiendo (a mí tampoco me gusta).
Lo físico va
desde los achaques, las náuseas, los mareos, el aumento de peso, el cambio de coloración
en los pezones, los pies hinchados, las encías inflamadas y sangrantes, el
calor, la presión arterial, en fin, baste decir que extraño ir al médico y que
cuando le diga doctor me siento mal no me responda: es normal.
Lo
profesional, bueno, ciertamente a mi edad, ya tengo un perfil de lo que profesionalmente
me gusta y adónde quiero llegar, sin embargo, ahora tengo el deseo (o no sé si
la inventada necesidad) de trabajar más desde casa, buscar y replantearme las
posibilidades para poder estar más cerca de mi hija, por lo menos, el primer
año (donde espero además poderla amamantar).
Lo social, pues ya no es lo mismo, mis amigos
fumadores (que son la mayoría) ya me dejan por fuera de sus conversaciones, por
razones obvias. Las reuniones, los conciertos, las salidas nocturnas, en mi
estado, no hacen gracia y pueden ser hasta contraproducentes. Mi esposo no está
embarazado conmigo (eso hubiera sido lo ideal, sin embargo, él decidió que no haría
el sacrificio y no lo culpo, si fuera al revés, yo probablemente hubiera
actuado igual) así que en una fiesta tengo que ver como se levanta y me deja
sola para fumar, por ejemplo. Mis amigos igual me visitan y se los agradezco
profundamente, porque salir cada vez me gusta menos, me agito demasiado, camino
muy lento, los zapatos me aprietan, etc. En mi casa puedo estar cómoda, con cualquier
ropa y con zapatos apropiados, puedo subir los pies, en fin, puedo hacer eso
que mi cuerpo necesita por ahora.
En lo
familiar, pues obviamente, mi esposo y yo ahora esperamos una hija, hay que
reestructurar la casa, ordenar y limpiar, preparar a las gatas, prepararnos
nosotros. Hablar con mi madre sobre aspectos de la crianza que quiero que ella
respete, es decir, establecer límites con la familia que con todo el amor del
mundo y las mejores intenciones pueden hacer o decir algo que es totalmente
contrario a lo que nosotros hemos establecido como reglas de oro en la educación
de esta niña. Hay que planificar, establecer presupuestos, tener un ahorro, en
fin, empezar a funcionar como una familia, hasta ahora mi esposo y yo hemos
funcionado “individualmente” cada uno cumple sus obligaciones financieras
dentro de la casa y con lo que sobra (si sobra) hace lo que quiera, algo me
dice que eso tendrá que cambiar. Habrá que variar la alimentación que tenemos y
el habito de comer lo que sea cuando nos dé flojera cocinar. Los fines de
semana “son para levantarse tarde y descansar” será cosa del pasado y la vida que mi
esposo y yo solíamos tener dará un giro, no sé si será tan “maravilloso” como
todos los padres y madres te dicen, pero sí sé que será difícil, sin embargo,
hay que enfrentarlo y punto.
No hay día
que no me pregunte si valdrá la pena, si seremos capaces, si no acabará esto
con nosotros y con nuestra relación, de algo estoy segura, la maternidad se le sigue
recargando a la mujer (especialmente porque biológicamente es imposible
cambiarlo, al menos, por ahora) y al final, ella es la responsable de lo que
pase, ya sea malo o bueno. Yo trataré de involucrar a mi pareja en todo lo que
pueda y creo que hay muchas cosas que él asumirá sin que se lo pida y por amor
(como ha sido con las gatas) pero una hija, no es una gata y requiere aún más
atenciones y cuidados, pero también necesita mayor instrucción y disciplina.
A diferencia
de tantas mujeres que me miran hoy día felices y satisfechas (como si yo hiciera
esto por la insistencia con que me preguntaban cuándo iba a tener un hijo) la
maternidad no estaba en mis planes, ni en mi proyecto de vida. Lo incorporé
recientemente porque creo que es cierto que la gente que piensa diferente también
debe reproducirse, porque de las cabezas cuadradas ya estamos hartos, porque
quiero educar a esta niña para que piense y viva de una manera diferente a lo
que imponen las tradiciones, las religiones, etc. Espero que ella sea una
persona ética y no religiosa, una persona solidaria y no egoísta, una persona
racional y no fanática, eso me bastaría, pero sobre todo, deseo que mi hija sea
independiente, segura de sí y capaz de conocerse a sí misma, de valorar sus cualidades y reconocer sus defectos.
El embarazo sí que es un período especial, eso
es todo lo que puedo concluir.
jueves, 23 de enero de 2014
Elecciones 2014
Bueno, la verdad en materia de
política yo soy bastante idealista, más bien romántica y ante una declaración como
la que hace el personaje de Aragorn en El señor de los anillos:
"Veo en sus ojos el mismo miedo que podría descorazonarme. Pudiera llegar el día en el que el valor de los hombres falle y de que olvidáramos a nuestros compañeros y que rompiéramos la comunidad, pero hoy no es ese día. Pudiera llegar el día en que una manada de lobos reivindicará su victoria sobre unas espadas y escudos rotos, pero hoy no es ese día. ¡Hoy, pelearemos!”
"Veo en sus ojos el mismo miedo que podría descorazonarme. Pudiera llegar el día en el que el valor de los hombres falle y de que olvidáramos a nuestros compañeros y que rompiéramos la comunidad, pero hoy no es ese día. Pudiera llegar el día en que una manada de lobos reivindicará su victoria sobre unas espadas y escudos rotos, pero hoy no es ese día. ¡Hoy, pelearemos!”
Sería capaz de lanzarme a la pelea, yo
que no sé usar armas, ni poseo fuerza física, de seguro moriría a los cinco
segundos, pero tan "viva" que ni me daría cuenta. Ya se
pueden ir dando una idea de lo idealista que es mi imaginario político, sin
embargo, aunque ustedes no lo crean, en mi vida me ha tocado ver dos veces a
Costa Rica muy cerca de protagonizar esa película donde los buenos ganan, a pesar de
todo el aparato tecnológico, malas artes o poder que tenga el contrincante, dos
veces me he sentido tan cerca de protagonizar esos finales épicos y
esperanzadores que te hacen salir del cine reconciliada con la humanidad... sin
embargo, la primera vez, no sucedió y lloré amargamente junto a mis amigos y
familia, lloré de impotencia, de tristeza, de dolor.
La segunda vez está por suceder, Costa
Rica vuelve a tener en sus manos la posibilidad de hacer historia y promover un
verdadero cambio a las políticas neoliberales que nos están ahogando poco a poco.
Tenemos la oportunidad de parar con la corrupción y el continuismo del PLN que nos traerá el triste destino de
México con el PRI (y eso incluirá, necesariamente, al narcotráfico). Podemos decirle a los poderosos que
desde siempre han gobernado (independientemente de los títeres que veamos en la
silla presidencial o en los ministerios) que ya NO
más, que NO queremos que nos usen más, que vamos a tomar la política en
nuestras manos y vamos a llevar a alguien que sí es honesto y que busca un modelo más equitativo y solidario a la silla presidencial.
Yo esta vez observo una campaña
realizada al peor estilo de Ciudad
Gótica y no hay Batman que saque a la luz los trapos sucios,
veo que la tónica de estas elecciones es echarle tierra encima a José María Villalta y a su partido, como si todas las
desgracias que hoy aquejan al país vinieran de él y como si su juventud, capacidad
de trabajo y honestidad fueran la mayor amenaza para este país. Se le
dice mentiroso, cuando en su accionar ha sido uno de los diputados más honestos,
sólidos y coherentes que ha tenido Costa Rica, yo me siento orgullosa de un
político como Chema, creo que de haber más, este país
caminaría maravillosamente, para mí no importa cuál sea el
resultado de esta asquerosa campaña que hoy tantos sectores emprenden contra su
persona y su partido, Chema ya es un ganador, un joven Quijote que
nos ha devuelto la confianza en la juventud y en los ideales políticos que todo
aspirante a la presidencia debería tener, yo en Chema veo la nobleza y la coherencia de un
José Martí, es al único diputado que he visto
caminar por San José, al lado de la gente, marchando por los derechos de todos
y todas (como él mismo diría). Recuerdo la vez que incluso fue golpeado por la
policía, episodio que hoy sus detractores usan para ensuciarlo y engañar a
quienes no lo conocen.
La única diferencia que veo entre esta
campaña donde Costa Rica se polarizó a dos bandos es que muchos de los amigos y
hermanos que antes caminaron conmigo en el bando del NO, hoy abandonan la nave,
buscando una opción más "neutral". Los respeto y entiendo, pero yo no
sé qué pensar de esta "neutralidad", me parece que detrás de este
repentino despertar de una tercera fuerza, hay mano negra, es decir, debajo de
ese tapete ya se pactaron cosas que nos afectarán a todos y todas en Costa
Rica, en esa tercera fuerza se esconde un convenio que permitirá que los
empresarios que dirigen y disponen de Costa Rica como si fuera una más de sus
empresas lo sigan haciendo, sé que hay gente muy honrada que considera esta salida
como la mejor, pero, les digo que a veces hay que salir de la zona de confort y dejar que el cambio fluya, no
obstaculizarlo, no cerrarse.
Veo que esta opción hoy se comporta
más como un aliado del PLN que como un opositor, me resulta
sospechoso como le han dejado el camino libre, eso no pasaría si no se hubiera
pactado ya alguna oscura alianza debajo de la mesa.
En fin, me duele la gente que, de
manera honesta, está creyendo que hay otro partido que pueda sacar a Costa Rica
del lodo, me parecen deplorables los artífices de esta patraña,
los que están prestando su rostro a estas sucia manipulación, allá
cada uno y su conciencia, espero equivocarme y que esto sea solo una ocurrencia
paranoica que no llegue a confirmarse, en caso de que, como ya están vaticinando,
esta tercera fuerza llegue a ocupar el poder.
Villalta fue mi candidato, antes de ser
candidato, lo admiro por su integridad y su capacidad de trabajo aún en un
ambiente tan hostil y generalmente estéril, como ha sido nuestra Asamblea
Legislativa , ayer una amiga me decía "es que como solo es uno se ve más
su trabajo, pero los diputados de "tal" bloque han hecho más",
yo solo pensé, ¿qué extraña es la percepción?, para mí que sea solo uno, no
implica que se vea más, todo lo contrario, podría ser invisible,
no hacer nada y alegar, justamente, que está solo, que no tiene
"bloque", pero esa es solo mi percepción.
Yo no le pido a nadie que esté ya
convencido por otro partido que cambie su voto, pero quienes estén indecisos
POR FAVOR, por Costa Rica, apoyen a VILLALTA, estoy segura que no los defraudará,
así como ha sucedido en la asamblea, todos nos veremos beneficiados por su
trabajo y su compromiso.
Esta vez vivamos la película con el
final feliz, esta vez hagamos historia, no nos privemos del derecho a pensar.
Contrasten a los candidatos, pongan en una balanza hechos, no promesas. Traten
de ver sin miedo al candidato que tienen en frente, no se dejen prejuiciar por la campaña del miedo, la otra vez
lograron dividirnos y asustarnos, ellos vencieron, esta vez demostremos que
aprendimos, que no nos engañan más. Vamos con
esperanza. Vamos COSTA RICA: Valiente y viril.
sábado, 7 de diciembre de 2013
Aniversario
Bodas de lino
de cuatro cuentas,
de cuatro puntos,
de cuatro azares.
Ya caminamos
de este a oeste,
bajamos por el sur,
sin perder el norte.
Hemos tenido que barrer
arena de los balcones
y también hemos sentidola brisa del mar
en las mejillas expuestas.
Bodas de lino
de cuatro torres,
de cuatro mares,
de cuatro edades.
Vos y yo y cuatro
hilos que siguen tejiendo,
que siguen la marcha
para coser una vida
y vestirnos de a poco.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Efemérides
Tita, desde que yo recuerdo, este es el primer cumpleaños en que su felicitación me hará falta. Hace años que prescindimos del formalismo del regalo (hace cuatro años para ser exacta, todavía tengo el último regalo de cumpleaños que me dio: un bolso café, me encanta, por cierto). Recuerdo que usted siempre se disculpaba por no haberme comprado un presente y me decía: ¡Ay mi amor, es que como yo ya no salgo! ¡Ay Tita! y pensar que para mí el mejor regalo era su voz y su alegría al cantarme, su sincera celebración por mi vida. Mi viejita hermosa, verla extinguirse es lo más duro que he presenciado y hoy, de nuevo, me veo rodeada de recuerdos, de nostalgia. Lo único que puedo desear con todo mi corazón es que la muerte haya sido como un agujero de gusano y que la haya lanzado a otro universo en donde ya usted no tenga dolor, pero pueda disfrutar de la sabiduría que le habían dado los años, en donde otros seres humanos tengan el gusto de conocerla y de compartir con usted.
¡Ay mi viejita! tendré que acostumbrarme al mundo sin usted, a la vida sin usted, tendré que aceptar y que afrontar que sin importar lo que me pase, nunca más su voz estará ahí, nunca más podré escucharla cantando, tampoco oiré sus historias o sus consejos (a veces yo me enojaba porque usted era muy machista y usted se enojaba porque yo soy muy cabezona). Tita, me hace falta usted, eso es todo lo que me pasa.
domingo, 22 de septiembre de 2013
¿Para comer o para referirse a la valentía?
No sé si les pasa, pero en lo personal, cuando
quiero un huevo frito o revuelto o como sea, cuando se me antoja degustar esa
célula gigante que tiene yema y clara, suelo pensarla o articularla como huevo
(uevo) sin embargo, cuando quiero referirme a la valentía o a cualquier relación
de esta palabra con el estado anímico la pienso con g (güevo).
La oración: “Y se quiso imponer a güevo, pero
no le funcionó”, por ejemplo, si se dice de otra manera, pierde fuerza. Sé que
esta es la forma en que la Real Academia invita a pronunciarla, sin embargo, cuando
se trata de “güevos” (ovarios o testículos) yo no puedo pensar en la RAE, además
¿qué sabe la RAE de emociones?
Cuando estoy agüevada, tampoco puedo pensar
en cambiar el sonido güe, por el ue, definitivamente, solo añadiría gris a mi
tristeza o desidia, no sé si la gente que lo escribe así: ahuevado, lo pronunciará
con un suave diptongo ue, tal vez, hagan caso omiso a la ortografía y al
pasarlo a la fonética lo pronuncien como si tuviera diéresis y “g”, no sé, tal
vez la mayoría de los ticos sí lo pronuncian como se “debe” y en eso caso, me
agüevas, sigo siendo la única güevona que lo dice diferente. Es que decir “estoy ahuevada”
ya es otra cosa, sería decir que tengo forma de huevo, no significa que soy alguien
que se encuentra desmotivada o desilusionada, bueno, tal vez un poco triste,
pero, no significa que estoy deprimida (eso ya es más fuerte).
Cuando alguien o alguiena (como diría Memo Barzuna) hace algo que no me gusta, pienso: ¡qué güevón! o ¡qué güevona! y es así como lo digo, lo exclamo o reclamo, con la “h” creo que pierde sentido, no sé, tal vez, soy muy ideática, pero cuando se trata de huevos pienso en comida y cuando se trata de güevos pienso en otra cosa.
Creo que nos faltaron güevos para proponer
que la palabra se incorporara de este modo a la RAE, sin embargo, era muy difícil
que una palabra pronunciada de manera tan rústica se incluyera en un
diccionario tan refinado, además, los españoles no hacen semejante distinción
para ellos huevos pueden ser las dos cosas, no necesitan esta diferencia
fonética para distinguir unos de otros.
viernes, 13 de septiembre de 2013
Yo de fútbol no sé, ni quiero
Yo le
agradezco a la vida que ni el fútbol, ni la religión puedan contarme dentro de
sus numerosos fanáticos. Ya sé que no hago falta, son demasiados millones de
personas las que engrosan sus listas,
una que no haga de estas dos cosas su dios, antes que peligrosa es ridícula. Sin embargo, en Costa Rica a mí me molesta
demasiado el odio exacerbado que se desata contra la selección mexicana y casi
que podría decir contra México y los mexicanos cuando nuestras selecciones se
encuentran. Yo de fútbol ni entiendo, ni quiero entender, porque si para
entender el fútbol hay que llenarse de falso orgullo costarricense y odiar a un
país tan rico y maravilloso como México, paso.
México ha
sido el refugio de grandes intelectuales y artistas costarricenses, ha sido la
cuna de artistas e intelectuales de talla mundial. La verdad quiero y respeto a
los mexicanos, porque veo más similitudes que diferencias entre ellos y
nosotros.
Ahora, por
ejemplo, sé que se está dando una lucha por parte de los maestros mexicanos y
siento un profundo respeto por los colegas que salen a defender la educación pública,
aunque de eso acá no se hable, hoy día en Costa Rica lo único que interesa es si
México va o no al mundial en Brasil y todos los ticos dicen: “qué rico que
Costa Rica sacara a México del mundial”. No entiendo el encono, el odio
supurante que hay que tener por este país, por su selección y por su gente.
La verdad,
otra cosa que admiro de México es como se enorgullecen de su país, a pesar de
que en la actualidad están sufriendo y pagan muy caro su pasividad y la complicidad de haber mantenido al PRI tantos años en el poder, cuando es un partido que hace
tiempo dejó de trabajar por México ( en Costa Rica sucede igual con el PLN) sin
embargo, es un país que mantiene sus tradiciones porque no las considera “polas”,
al contrario, encuentran en eso la riqueza que otros no ven y les preocupa su historia y se saben parte de algo, es decir, tienen identidad (Por ejmplo, en México no hay Taco bell, ningún mexicano preferiría esa comida a la auténtica comida mexicana).
Sé que
mucha gente al leer esto me invitará a alistar mis petates y largame para México,
pues no es lo que pretendo. Yo lo único que quiero decir es que me resulta
increíble ver como el fútbol se usa como excusa para expresar el odio y la
xenofobia y es lamentable que nuestro
país haga de sus pasiones no un pretexto para buscar la simpatía con otros latinoamericanos,
sino que lo use para agudizar el odio, rivalizar y
perpetuar prejuicios absurdos sobre“el Otro”.
¡Qué triste que
en estos momentos, en lugar de apoyar la marcha de los maestros mexicanos,
estemos deseosos de ver que no clasifican al mundial!
México hasta
donde entiendo, fue anfitrión en los Mundiales de 1970 y 1986 y concluyó en el sexto lugar en
ambos torneos, nosotros en el glorioso Italia 90, llegamos a octavos, sin
embargo, hoy en día los ticos nos creemos potencia futbolística, no digo que
México lo sea, pero tiene más experiencia en el área. Es una pena que un
deporte, un juego sea capaz de desatar tanto odio y es triste como se ciegan ambas partes, cuando en realidad somos solo dos países, donde sobrevivir dignamente
cada día no es un juego, dos países que deberían invertir más en educación que
en fútbol, porque está claro, que no se nos da (no como a Brasil, que ha sido
cinco veces campeón mundial).
Lo cierto es que con el tiempo, en
vez de buscar otras glorias, donde sí las podríamos tener lo ticos seguimos (me
incluyo porque soy tica, no porque sea mi búsqueda) obsesionados con el fútbol, soñando una copa
mundial que yo no veo ni cerca, pero parece que es lo único que impulsa y hace
soñar a este país.
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